Derecho
a practicar deporte.
Derecho
a elegir la modalidad deportiva que le guste.
Derecho
a participar en un nivel acorde con su madurez y capacidad.
Derecho
a contar con la dirección de un técnico cualificado.
Derecho
a contar con el apoyo de sus padres.
Derecho
a compartir la dirección y la toma de decisiones del
deporte en el que participa.
Derecho
a participar en un entorno seguro y saludable.
Derecho
a una preparación adecuada para la participación
en los deportes.
Derecho
a la igualdad de oportunidades para luchar por el éxito.
Derecho
a ser tratado con dignidad.
Derecho
a divertirse en el deporte.
QUERIDOS
PAPÁ Y MAMÁ
Este
folleto es para todos los padres que, como vosotros, tienen
hijos que hacen deporte. Como me han dicho que lo presente,
os he escrito esta breve nota.
Ya
sabéis lo mucho que me gusta hacer deporte y lo importante
que es para mí.
Cuando
hago deporte me divierto, estoy con mis amigos y amigas, puedo
hacer otros nuevos y sé que me ayuda en mi desarrollo
físico y, sobre todo, a formarme como persona.
Aunque
el deporte lo practico yo, vosotros, como mi entrenador,
también participáis y jugáis un papel
muy importante. Lo que hacéis al acompañarme
a un entrenamiento o a una competición, vuestras opiniones
sobre mi capacidad como deportista, lo que esperáis de
mí como persona, estudiante o deportista, todo ello influye
decisivamente en mi desarrollo, en mi educación, en cómo
y o me valoro, y en mis relaciones con vosotros y con los demás.
Yo
creo que ser padre y madre es uno de los mejores "deportes"
que una persona puede practicar en la vida. Sin embargo, en
este "deporte" no suele haber un/a "entrenador/a"
que enseñe lo que hay que hacer. Por eso, este folleto
lo han hecho pensando en vosotros y está lleno
de ideas interesantes que pueden ayudar a los padres en su educación
y formación deportiva. Además al hacerlo nos
han preguntado a muchos deportistas jóvenes de Aragón.
Me
gustaría que lo leyérais y, si estáis
de acuerdo le entreguéis el carnet de "padre-madre
deportivo" a mi entrenador/a
Por
esto y por tantas cosas: Gracias.
UN
MOMENTO DE REFLEXIÓN COMO PADRES Y MADRES
¿"Empujo"
o animo demasiado a mi hijo/a a hacer deporte y a participar
en competiciones?
¿Soy
de los que le dan indicaciones técnicas a su hijo/a
durante una competición o antes después de la
misma?
¿Me
desespera o irrita que mi hijo/a o su equipo pierdan con otros
que pienso que no son tan buenos?
¿Le
he demostrado alguna vez mi enfado al entrenador/a de mi hijo/a
por no contar en él como titular del equipo o por asignarle
un puesto que creo no le corresponde?
¿Suelo
recriminar al árbitro durante una competición
cuando su actuación no me ha parecido acertada?
¿He
recriminado o discutido abiertamente alguna vez con los padres
de otros deportistas durante un entrenamiento o una competición?
¿He
ridiculizado alguna vez al adversario delante de mi hijo/a?
¿He
hablado alguna vez despectivamente del comportamiento y de
la forma como el entrenador/a de mi hijo/a hace su trabajo?
En algunas
ocasiones, ¿le doy demasiada importancia o critico el resultado
de mi hijo/a en una competición?
¿Sueño
con que mi hijo/a sea algún día un/a gran campeón/a?
¿Amenazo
a mi hijo/a, e incluso llego a castigarlo con dejar de hacer
deporte cuando no va bien en los estudios o hace algo mal?
¿Suelo
molestarme o mostrar poco interés en acompañar
a mi hijo/a a los entrenamientos o competiciones?
¿Me
molesta o muestro poco interés en acudir a una reunión
o a hablar con el entrenador/a cuando éste/a me cita?
¿Pienso
que mi hijo podría dedicarse a otro tipo de actividades
más provechosas que hacer deporte?
En
ambos casos, tu hijo a tu hija, puede estar experimentando
una excesiva presión que podría contribuir a
provocar desajustes emocionales, deterioro de la relación
familiar, pérdida de motivación o interés
por la práctica del deporte e, incluso el abandono
del mismo.
LOS
PADRES Y MADRES PODEMOS.....
Facilitar
a nuestros hijos que realicen el tipo de actividad deportiva
que más les guste, en lugar de la que más nos
gusta a nosotros.
Interesarnos
por el deporte que practica nuestro/a hijo/a si te gusta,
si se divierte, si progresa y aprende, asistiendo a las competiciones
o actividades en las que participe
Interesarnos
por el enfoque de la práctica deportiva por parte del
entrenador/a de nuestro/a hijo/a solicitándole información
sobre las características del deporte, el reglamento,
lo que espera de los padres de sus deportistas, planteándole
nuestras dudas e inquietudes.
Animar
a nuestro hijo/a en un competición, apoyándole,
reconociendo su esfuerzo e interés, pero evitando "hacer
de entrenador"
Mantenernos
tranquilos y confiar en nuestro hijo/a cuando, durante un
entrenamiento o una competición, comete un error o
no le salen las cosas.
Mostrar
respeto y cordialidad en las competiciones con entrenadores
y deportistas de los equipos contrarios.
Respetar,
comprender y apoyar la función de los árbitros
en las competiciones. Las quejas propuestas pueden plantearse
a través de los canales adecuados, en lugar de hacerlo
en público.
Animar
a nuestro hijo/a a practicar deporte de acuerdo con las reglas.
Aplaudir
las buenas actuaciones tanto de nuestros propios hijos/as
como las de sus compañeros de equipo en los entrenamientos
y en la organización de actividades y competiciones.
Asistir,
participar y colaborar con el entrenador/a cuando nos convoca
a una reunión.
Colaborar
con nuestro hijo/a, su entrenador/a y su colegio o club o
equipo en los entrenamientos y en la organización de
actividades y competiciones.
Preguntar
al entrenador/a educada y discretamente (en un lugar y momento
adecuados) cuando hay cuando algo que no comprendemos o no
nos gusta lo que hace.
Delegar
en el entrenador/a la labor-tarea de la educación de
nuestro/a hijo/a al hacer deporte.
No olvidar
el resto de miembros de la familia, consiguiendo que ninguno
se sienta especialmente rechazado o ensalzado/encumbrado por
el deporte que practica.
Y
siempre podemos recordar que nuestro hijo/a es una persona
que se educa haciendo deporte, donde lo importante es cómo
lo hace –no "qué consigue"-, si se divierte,
si aprende, si es bueno para su salud, si se enriquece con
la relación que mantiene con otros deportistas, entrenadores,
árbitros, padres de otros deportistas.... Seamos una
ayuda y un buen ejemplo para ellos.
UNAS
PALABRAS DE MI ENTRENADOR/A.
"El
respeto y apoyo mutuo en el papel que cada uno desempeñamos
en la relación con vuestro/a hijo/a y la comunicación
permanente entre nosotros son la mejor garantía
para su formación deportiva. Cuento con vosotros. Contad
conmigo".
UNAS
PALABRAS DE UN JUEZ-ÁRBITRO
"Las
reglas del juego forman parte del deporte y su cumplimiento
permite orientar el esfuerzo del deportista en la dirección
más adecuada y fomentar el valor del respeto al contrario
y al juez-árbitro. Vuestro apoyo, reconocimiento, compresión,...
vuestro respeto, me ayudarán a ser un buen juez-árbitro
y, sobre todo, ayudará a vuestro hijo/a en su formación
deportiva. Cuento con vosotros. Contad conmigo".